En la entrega anterior , nos ocupamos en contextualizar la problemática de nuestro decir.
Nos atarea ahora mostrar cómo Jorge Luis Borges y Roberto Arlt contestaron y supieron, a su modo, dar respuesta al desafío de plantear la especifidad de nuestro hablar. Ambos coincidieron en responderles a discursos que circulaban en la época sobre cual era el verdadero idioma de los argentinos.
Ambos artículos pueden ser considerados enunciados por la teoría del análisis del discurso, porque cumplen con los requisitos para ser estimados como unidades del discurso. Primero, como lo postula Mijail Bajtin en “La estética de la creación verbal” “el discurso siempre está vertido en la forma del enunciado que pertenece a un sujeto discursivo determinado y no puede existir fuera de esta forma. Por más variados que sean los enunciados según su extensión, contenido, composición, todos poseen, en tanto que son unidades de la comunicación discursiva, unos rasgos estructurales comunes ...