Ir al contenido principal

La Libertad Interior

Los supervivientes de los campos de concentración aún recordamos a algunos hombres que visitaban los barracones consolando a los demás y ofreciéndoles su único mendrugo de pan. Quizás no fuesen muchos, pero esos pocos representaban una muestra irrefutable de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas - la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino- para decidir su propio camino.

Viktor Frankl
El hombre en busca del sentido

Comentarios

Entradas populares de este blog

Santa Me Ha Robado

Marcianoto llegó volando en su nave espacial. Estaba emocionado porque por fin había obtenido permiso para visitar la Tierra de nuevo. Ya había estado antes, pero la última vez montó un lío tremendo: se había transformado en un tipo llamado Albert Einstein y en unos pocos días reveló muchos secretos de los extraterrestres. Por eso llevaba años castigado sin volver . Esta vez tendría mucho más cuidado. Para no transformarse en nadie conocido decidió aterrizar en el lugar más apartado del planeta. Era un lugar frío y blanco en el que solo había una casa, y dentro pudo ver a un anciano solitario. - Me transformaré en este anciano . Este sí es imposible que sea famoso. Además, me encantan su traje rojo, su gran barba blanca, y ese saco enorme que tiene a su lado . Me servirá para guardar algunas cosas. Pero en cuanto llegó a la ciudad un gran grupo de niños se abalanzó sobre él. - ¡Quiero mi coche! - ¡A mí dame una muñeca! - ¡Yo quiero una consola! Marcianoto estaba r...